Línea 3 del metro de Guadalajara (México)
Un proyecto integral de movilidad urbana liderado por la ingeniería de Sener desde su concepción hasta su puesta en marcha.
Un proyecto integral de movilidad urbana liderado por la ingeniería de Sener desde su concepción hasta su puesta en marcha.
Hoy en día, la necesidad por adoptar prácticas sostenibles está transformando la forma en que operan las empresas y las administraciones públicas (AAPP). No solo se trata de digitalizar procesos, sino de integrar la tecnología de manera estratégica para ser más sostenibles y, de paso, aumentar la eficiencia interna. El futuro de las operaciones empresariales no solo será digital, sino también más eficiente en el uso de la energía. En la actualidad, multitud de empresas y AAPP han emprendido este camino, implantando soluciones que mejoran el lado de la generación (autoconsumo, almacenamiento, desplazamiento de emisiones de gases de efecto invernadero o GEI…) y de la demanda (optimización energética, mejora de eficiencia en equipos y procesos, etc.). Sin embargo, las operaciones de su core de negocio siguen estando bastante desintegradas con estos proyectos, que muchas veces se limitan a mejorar la factura energética o las emisiones de CO2. Pero hay mucho más recorrido. En este contexto, el enfoque EnOps (Energía integrada en las Operaciones) se está convirtiendo en un pilar clave, al proponer la integración total del ecosistema energético existente en las operaciones Esta idea se inspira en el concepto DevOps, que revolucionó la forma de trabajar en la industria de desarrollo de software hace ya unos cuantos años. DevOps integró el desarrollo con las operaciones, mejorando la comunicación, transparencia, eficiencia en los procesos internos, agilidad en la entrega y satisfacción del cliente. Trasladado al mundo energético, EnOps busca dar respuesta a los retos que tenemos por delante como negocios y como sociedad en el día a día de las operaciones. Una vez implantada esta cultura, podremos flexibilizar mucho más la producción, adecuarla a diferentes entornos macro, ser mucho más eficientes en costes y conocer perfectamente el impacto ambiental de la cadena de valor de nuestras operaciones para actuar sobre él. Adicionalmente permitirá tomar decisiones inteligentes sobre inversión, así como operación de nuestro mix energético y poder anticiparnos ante los cambios en las preferencias de consumo que se avecinan. Para conseguir afrontar con éxito este reto, el empleo de tecnologías digitales como la IA es absolutamente imprescindible. Y su combinación con
Las asistencias gravitacionales, también conocidas como flybys, son una técnica fundamental en la exploración espacial que permiten a las naves espaciales ahorrar combustible y ganar velocidad utilizando la gravedad de planetas o lunas cercanas. Este método fue popularizado por misiones como las Voyager en los años 70, que aprovecharon una alineación única en el tiempo para explorar múltiples planetas del sistema solar (e, incluso, dejarlo atrás) sin la necesidad de un exceso de combustible. El principio básico es que la nave se acerca a un cuerpo celeste y, al hacerlo, entra en su campo gravitacional. Este cuerpo, entonces, ejerce una fuerza sobre la nave, alterando su trayectoria y velocidad. Dependiendo de la dirección de entrada y salida, la nave puede ganar o perder velocidad relativa al Sol. Este impulso adicional permite que las naves alcancen destinos más lejanos o modifiquen su órbita sin necesidad de encender sus motores, lo que reduce significativamente el consumo de combustible. Las maniobras de impulso orbital han sido esenciales en misiones de largo alcance, y se han consolidado como herramienta crucial en la planificación de exploraciones, como misiones a los confines del sistema solar e incluso más allá. Entre el 19 y el 20 de agosto de 2024 tuvimos la oportunidad de presenciar cómo la nave JUICE, en su ruta hacia Júpiter y sus lunas heladas, hizo un histórico flyby donde, por primera vez, se utilizó la gravedad tanto de la Luna como, acto seguido, de la Tierra para corregir la trayectoria orbital. La nave puso así rumbo a Venus, donde llegará en agosto de 2025 para impulsarse de vuelta hacia la Tierra; aquí recibirá dos impulsos más, en 2026 y 2029, antes del tramo final y su llegada a Júpiter, en julio de 2031. Una vez allí, la misión JUICE (JUpiter ICy moons Explorer) se dedicará a estudiar en detalle las lunas heladas de Júpiter: Ganímedes, Europa y Calisto, que podrían albergar océanos subterráneos y, potencialmente, alguna forma de vida. Sener ha tenido un papel crucial en esta misión, desarrollando varios de los sistemas clave a bordo de la nave. Entre ellos se destaca