A medida que la economía digital se acelera, los centros de datos se han convertido en el alma de la infraestructura global. Pero este crecimiento conlleva un reto cada vez mayor: la energía. El auge de la inteligencia artificial, la computación en la nube y los campus a hiperescala está impulsando la demanda de electricidad a niveles sin precedentes. Se estima que para 2030 se necesitarán 65 GW de energía para alimentar los centros de datos hiperescala a nivel mundial (excluyendo China), lo que se traducirá en un consumo anual de 430 TWh. En este entorno de alto riesgo, los ejecutivos del sector tecnológico deben replantearse sus estrategias energéticas, no solo por motivos de sostenibilidad, sino también por cuestiones de resiliencia, control de costes y competitividad a largo plazo. Entra en escena la energía nuclear, concretamente los reactores modulares pequeños (SMR). La energía nuclear, que antes se consideraba demasiado lenta o arriesgada para el vertiginoso mundo tecnológico, se está replanteando ahora como un activo estratégico. Los SMR ofrecen una propuesta de valor única: energía libre de carbono, 24 horas al día, 7 días a la semana, en un formato compacto y escalable. Para los centros de datos que exigen un tiempo de actividad constante y están bajo presión para cumplir con objetivos agresivos de cero emisiones netas, se trata de un avance revolucionario. Por qué los SMR están ganando terreno A diferencia de las centrales nucleares tradicionales, los SMR están diseñados para ser modulares, fabricados en fábrica y más fáciles de implementar. Su tamaño más pequeño (normalmente menos de 300 MWe) permite ubicarlos más cerca de los centros de demanda, como los campus de datos, sin los enormes requisitos de terreno y refrigeración de los reactores tradicionales. Esto abre la puerta a la coubicación de la generación de energía con la infraestructura informática, lo que reduce las pérdidas de transmisión y aumenta la independencia energética. El atractivo no es teórico. Los líderes del sector ya están dando pasos audaces: No se trata de proyectos piloto, sino de apuestas estratégicas por el futuro de la energía. Implicaciones estratégicas para los ejecutivos
A medida que los sistemas, redes y aplicaciones están cada vez más interconectados, el panorama de amenazas cibernéticas continúa evolucionando. Hoy en día, las organizaciones se enfrentan a riesgos no solo por atacantes externos sofisticados, sino también por amenazas internas, vulnerabilidades en la cadena de suministro y errores de configuración en los sistemas. Las pruebas de penetración han surgido como una actividad crítica para validar defensas, descubrir vulnerabilidades y mejorar la resiliencia. Si bien las pruebas de penetración en entornos TI se reconocen ampliamente como una medida proactiva para identificar vulnerabilidades antes de que puedan ser explotadas, la naturaleza única de OT/ICS/IACS, donde la disponibilidad, la seguridad y la fiabilidad son primordiales, ha llevado a una mayor cautela. Muchos temen que las pruebas de penetración puedan interrumpir sistemas sensibles u operaciones críticas, lo que genera dudas sobre si deberían realizarse en estos entornos. Este tema ha sido debatido durante mucho tiempo entre expertos. Sin embargo, a medida que los adversarios cibernéticos apuntan cada vez más a infraestructuras críticas como energía, sanidad, transporte y agua, crece la demanda de una mayor visibilidad sobre los riesgos de seguridad en OT. Las pruebas de penetración, cuando se planifican cuidadosamente y se ejecutan comprendiendo las limitaciones operativas, pueden ayudar a descubrir brechas de seguridad, validar controles existentes y proporcionar información práctica sin comprometer la disponibilidad. Esto plantea una pregunta: ¿deberían considerarse las pruebas de penetración una parte obligatoria del ciclo de vida de la ciberseguridad en OT, equilibrando la necesidad de seguridad operativa con la urgencia de defenderse frente a amenazas cibernéticas en constante evolución? Por qué realizar pruebas de penetración Las pruebas de sistemas en entornos de Tecnología Operativa / Sistemas de Control Industrial (OT/ICS) deben ser verificadas y validadas formalmente por el propietario del sistema. El objetivo de las pruebas de validación es demostrar, mediante técnicas y procedimientos adecuados, que las contramedidas de gestión, operativas y técnicas se implementan correctamente, son efectivas en la práctica y cumplen los requisitos definidos. Estas pruebas pueden incluir una variedad de pruebas de requisitos, así como pruebas pasivas y activas como las pruebas de penetración. Las
Sener ha desarrollado una solución tecnológica avanzada para la monitorización inteligente del terreno de juego, orientada a mejorar la gestión agronómica en instalaciones deportivas.
Cuando los pasajeros viajan en metro, rara vez piensan en la compleja red de sistemas que posibilita su desplazamiento seguro y eficiente. Detrás de cada túnel existe una sofisticada coordinación de instalaciones que deben funcionar en armonía. La coordinación de estos sistemas durante la fase de proyecto representa un complejo desafío de la ingeniería de transporte urbano. Desde el alumbrado que permite la evacuación segura hasta los sistemas de señalización, cada instalación debe encontrar su lugar sin interferir con las demás. Este artículo describe algunas de las instalaciones que coordinar y repasa varias reglas de diseño aplicadas durante la fase de proyecto. Una vez identificadas las instalaciones a coordinar en el túnel, se plantean los criterios de coordinación. Una decisión inicial consiste en identificar qué sistemas son necesarios en escenarios de emergencia y definir la estrategia para su protección contra el fuego, ya sea mediante tubos embebidos en el hormigón de las pasarelas o mediante cables resistentes al fuego instalados superficialmente en las paredes del túnel. La protección mecánica de los cables en montaje superficial —excepto para sistemas de tracción o señalización— contempla los impactos causados por pequeños objetos durante el paso del tren a gran velocidad. En este caso, la decisión gira en torno al montaje de cables bajo tubo o, alternativamente, al uso de cables armados. Otro criterio que definir se refiere a las distancias mínimas necesarias para evitar interferencias entre cables de corrientes débiles y cables de potencia, como por ejemplo entre el cable radiante para comunicaciones por radiofrecuencia, los pares telefónicos y los cables de retorno de tracción. Los equipos de mayores dimensiones, como armarios de señalización o seccionadores de tracción, se ubicarán en el lado opuesto a la pasarela destinada a la evacuación de pasajeros en caso de emergencia. En sistemas convencionales de señalización, donde las señales se ubican en el lado del conductor del tren, se priorizará acondicionar la pasarela de evacuación en el lado opuesto, con el objetivo de minimizar los obstáculos en la ruta de evacuación. Una sinfonía de disciplinas y sistemas para garantizar el éxito de los proyectos La coordinación exitosa
PROBA 3 es un programa espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA en sus siglas en inglés) para la demostración en órbita de las plataformas y las tecnologías de carga de pago. Proba-3 tiene como objetivo demostrar la tecnología de alta precisión del vuelo en formación.