
- El alma detrás del proyecto
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¿Qué te inspiró a iniciar tu carrera en el sector aeroespacial?
Desde muy joven me atrajo la tecnología y el espacio me generaba muchísima curiosidad. Me asombraba la forma en que las comunicaciones permitían conectar personas y sistemas y, en definitiva, hacer posible que proyectos complejos funcionaran. Por eso decidí estudiar Ingeniería de Telecomunicaciones en la UPV.
Me vine a Madrid para poder trabajar en el sector espacial, que era lo que me había motivado a estudiar la carrera. Me inspira trabajar en entornos donde la fiabilidad, la precisión y el diseño electrónico son claves, y donde cada componente cuenta. Esa mezcla de complejidad técnica y propósito es lo que me impulsó a seguir esta carrera y lo que continúa motivándome cada día.
¿Cómo accediste a Sener?
Cuando me mudé a Madrid, tuve la oportunidad de trabajar durante tres años y medio en otra empresa del sector espacial, una etapa que consolidó mi interés por este ámbito. Con el tiempo, identifiqué en Sener una oportunidad que encajaba plenamente con el proyecto profesional que quería construir a futuro. No solo me permitía seguir desarrollándome en el ámbito espacial, sino que también abría la puerta a participar en proyectos de defensa, un campo que considero especialmente retador y estimulante por su complejidad técnica y su impacto estratégico. Esa combinación de tecnología puntera y nuevos desafíos fue lo que me motivó a dar el paso.
Esa mezcla de complejidad técnica y propósito es lo que me impulsó a seguir esta carrera
¿En qué área de negocio trabajas? y ¿cómo es tu día a día?
Actualmente trabajo en Sener Aeroespacial y Defensa como responsable de componentes dentro de la división de Sistemas Electromecánicos. Nuestro departamento da soporte a proyectos en tres mercados —espacio tradicional, New Space y defensa—, aportando soluciones técnicas a más de veinte proyectos en paralelo.
Participamos desde las fases iniciales de oferta y colaboramos estrechamente con ingenieros de distintas disciplinas para asegurar que los diseños electrónicos sean robustos, fiables y cumplan todos los requisitos del proyecto. El rol de ingeniería de componentes implica una gran variedad de tareas: análisis y selección de EEE, soporte al diseño, interlocución con calidad, compras y fabricantes, y seguimiento técnico durante todo el ciclo de vida.
Es un entorno tremendamente dinámico: cada día es diferente y las casuísticas que surgen hacen que el trabajo sea exigente, por su nivel de detalle, variado y muy enriquecedor.
¿Qué progresos ha realizado desde que se incorporó a Sener? ¿Cuáles son los proyectos más importantes en los que trabaja actualmente?
Acabo de cumplir 14 años en Sener, una trayectoria en la que he tenido la oportunidad de participar en algunos de los proyectos más emblemáticos de la compañía. He trabajado como ingeniera de hardware en misiones tan relevantes como las antenas de BepiColombo, Solar Orbiter, JUICE —que actualmente viaja rumbo a Júpiter— o Meteosat de Tercera Generación. Estas experiencias me han permitido crecer técnica y profesionalmente dentro del área aeroespacial.
Durante los últimos seis años, en Sener SEM surgió la necesidad de consolidar la figura del ingeniero de componentes, un rol relativamente nuevo en la organización que nació para centralizar la gestión de EEE, garantizar su adecuación a los requisitos de misión, reducir errores y mejorar la eficiencia. Asumí esa responsabilidad de manera natural, especializándome plenamente en este ámbito ante la creciente complejidad y carga de trabajo asociadas a los proyectos. Esta evolución me ha permitido aportar un valor añadido tanto en fases de diseño como en validación y soporte transversal a múltiples equipos.
Actualmente participamos en proyectos espaciales como PAZ-2, LISA, Moonlight, CIMR y FORUM, junto con un número importante de iniciativas de New Space y defensa que, por motivos de confidencialidad, no puedo detallar. La variedad y el reto tecnológico de todos ellos hacen que el trabajo sea extremadamente enriquecedor y que cada día suponga una oportunidad para seguir aprendiendo y contribuyendo a soluciones de alta fiabilidad.
¿Cómo crees que los proyectos en los que trabajas influyen en el mundo o sociedad actual / futura?
Los proyectos en los que trabajamos tienen un impacto directo tanto en el presente como en el futuro, porque contribuyen al avance del conocimiento, la seguridad y la sostenibilidad. En el ámbito espacial, participamos en misiones que permiten observar la Tierra con mayor precisión, mejorar la predicción meteorológica, estudiar el clima y comprender mejor fenómenos físicos fundamentales. Todo ello redunda en una sociedad más informada, resiliente y capaz de anticipar riesgos.
Por otra parte, los proyectos de New Space y defensa impulsan capacidades tecnológicas críticas: desde la mejora de las comunicaciones y la gestión de infraestructuras hasta el refuerzo de la seguridad y la autonomía estratégica. Estas áreas demandan sistemas altamente fiables, y nuestro trabajo en componentes contribuye a que esas soluciones sean robustas, seguras y tecnológicamente competitivas.
¿Cómo te mantienes actualizado sobre el conocimiento y las tendencias generales en tu sector?
Me gusta mantenerme muy cerca de la tecnología, así que una parte fundamental de mi actualización profesional viene del contacto directo con fabricantes y suministradores. Siempre que puedo, asisto a visitas técnicas, workshops de componentes y sesiones especializadas en componentes y radiación. Es enriquecedor escuchar de primera mano a quienes están desarrollando estas tecnologías, y esto me ayuda muchísimo a anticipar hacia dónde va el mercado.
También aprendo muchísimo del propio día a día dentro de Sener. El intercambio continuo con otras disciplinas, las revisiones conjuntas y las conversaciones técnicas espontáneas son una fuente constante de conocimiento. Muchas veces, lo que más me hace avanzar es precisamente ver cómo abordan un problema mis compañeros de otras áreas y conectar ese aprendizaje con mi trabajo en componentes.
Y, por supuesto, en nuestro rol es imprescindible estar al tanto de obsolescencias, nuevas tecnologías, cambios normativos y tendencias emergentes. En el fondo, es una combinación de curiosidad personal y responsabilidad profesional: me gusta aprender y, además, sé que el éxito de nuestros proyectos depende de estar siempre un paso por delante.
En nuestro rol es imprescindible estar al tanto de obsolescencias, nuevas tecnologías, cambios normativos y tendencias emergentes
En tu opinión ¿qué distingue a Sener de empresas de la competencia?
En mi opinión, lo que distingue a Sener de otras empresas del sector es la combinación de su cultura y su manera de entender la ingeniería. Aquí se trabaja con una vocación real por la excelencia técnica, pero también con un profundo respeto por las personas, los clientes y el propósito de cada proyecto. Esa mezcla de rigor e integridad no es solo un eslogan: se vive en el día a día.
Otra diferencia clave es la cultura de colaboración. Hay muy buen ambiente entre compañeros. Aquí no existe el concepto de “mi parcela”: hay un espíritu muy fuerte de apoyo entre disciplinas. Se aprende muchísimo de los compañeros, y esa transversalidad nos permite ofrecer soluciones más sólidas y competitivas.
¿En qué nuevos retos te ves trabajando a medio plazo?
A medio plazo me imagino liderando un equipo de componentes plenamente consolidado, con una identidad técnica fuerte y una dinámica de trabajo madura. Visualizo a mi equipo afrontando retos cada vez más complejos que nos permitan seguir creciendo de manera sostenible en los tres mercados en los que operamos: el espacio tradicional, el New Space y el ámbito de defensa.
Creo firmemente que existe un amplio recorrido para seguir desarrollando nuevas metodologías internas que nos permitan trabajar de forma más ágil y robusta. Visualizo que, en la disciplina de componentes, conseguimos la estandarización de procesos y la mejora continua, de manera que podamos aumentar la eficiencia del área sin comprometer la calidad, que considero uno de nuestros sellos más importantes. Mi objetivo es que nuestra área continúe ampliando su alcance, aportando el mismo nivel de detalle y rigor técnico que nos ha caracterizado hasta hoy, pero con herramientas y dinámicas de trabajo que faciliten escalar nuestro impacto.
En este escenario, espero no solo ver un equipo más fuerte y cohesionado, sino también más autónomo, con capacidad para anticipar necesidades del mercado, compartir conocimiento y generar soluciones innovadoras. Para mí, el crecimiento técnico debe ir acompañado de un crecimiento como equipo: crear un entorno donde las personas se desarrollen profesionalmente, se sientan escuchadas y puedan aportar su máximo potencial.
Almudena García Climent
- ingenieria
- espacio
- calidad
- aeroespacial y defensa







